viernes 9 de febrero de 2007

con la iglesia hemos topado

Quiero desde aquí darle las gracias al sacerdote de Montilla (Córdoba) por su apoyo incondicional a una agrupación carnavalesca, los Yogurines. Al parecer, dicha agrupación, con motivo de los carnavales ha realizado una parodia de la Primera Comunión, como la Primera Hostia. El sacerdote ha señalado que identificar la Hostia sagrada con la bofetada es una blasfemia y ha amenazado con la excomunión de los integrantes de la agrupación si no retiran dicha coplilla. Con la excomunión y con no bautizar a sus hijos.

Como decía Jack el Destripador, vayamos por partes. Tiene razón dicho párroco al señalar como blasfemia la comparación. Por eso me sumo a la propuesta de separar el verbo “ostiar”, sin hache, como dar una bofetada, de la “hostia” consagrada o no. Así se evitaría la blasfemia.

Pero lo importante es que el párroco, desinteresadamente ha optado por aparecer como persona intolerante y más propia de tiempos medievales, que de estos posmodernos del todo vale. Y así, con su postura ha ayudado a dar a conocer a los Yogurines, que ya han salido en la prensa nacional y en la Televisión. Personalmente desconocía incluso que en Montilla se celebrara el Carnaval, y ahora me he enterado incluso de que tienen un concurso de coplillas y un sacerdote tan entregado a la propaganda turística del pueblo que ha sacrificado su credibilidad y su talante.

Muchas gracias, señor párroco, y que le vaya bien con todos Losantos.